Leemos habitualmente al Escriba, en su -ya tradicional blog- vidabinaria, y ahora en artepolitica. Dice que se trata de discutir el post-kirchnerismo. Claro que desde una mirada superadora. “Progresista”, por llamarle de alguna manera. Con la mirada puesta en avanzar en lo que no avanzó, completar lo que se viene quedando a medias. Avanzar.
Muy lindo. Pero la Sociedad Popular viene registrando, como ayer señalábamos, que el post-kirchnerismo se está discutiendo en otro lado. Y con un contenido mucho, pero mucho menos lírico.
El post-kirchnerismo realmente existente será el duhaldismo resurrecto, con algunos aderezos menemistas a precio de saldo. No necesariamente con las presencias in corpore de los mentados. Sí su contenido.
El post-kirchnerismo no será ni progresista ni de centroizquierda. Cómo podría serlo? Desde qué lugar? Dónde está la fuerza en germen y organización que lo sustituya? Quién podrá amalgamar el liderazgo y la capacidad de alinear la gestión heredada? Quién y desde dónde va a alinear al PJ dentro de un proyecto que exceda al duhaldismo-techint?
Desde un cenáculo de debates? Por favor!
Si la potencia que tuvo el kirchnerismo hasta ahora fue de amplificar su presencia en el arco ideológico, de modo de sentar en la misma tribuna a Hebe y a Curto, de modo de que a la izquierda lo único que quedase fuera el trosco-maoísmo, y a la derecha el liberalismo conservador -por muchos que se esfuerze Macri en populizarse-.
Quién va a sustituir esa red de gobernabilidad que le permitió batallar con los poderes fácticos con quienes confrontó? Quién le va a poder sumar más para “avanzar”? Libres del Sur mas los restos diaspóricos del Frente Grande? Los que están por conveniencia se van a ir a rendir pleitesía al neo pejotismo que se insisnuó con el conflicto ruralista, no van a ir a sumar a un post-kirchnerismo “piola”.
El post-kirchnerismo está dentro, bien adentro, del kirchnerismo. Que tiene bastante porquería, por supuesto, ya lo sabemos. Y mucha de esa porquería en buena hora que esté adentro. En buena hora que todavía no tiene un atractivo por afuera.
En el conflicto con los ruralistas se empezó a decantar, a hacer visibles las apoyaturas. No estuvieron todos en la plaza. El que fue lo habrá visto por sí mismo. Y esa ausencia no se suple con todos los “sueltos” que fueron, aún cuando se los pueda organizar y contener.
Puede ser simpático sentarse a delinear miradas “críticas” sobre el gobierno, quejarse de lo estrecho de su dispositivo político, la carencia de “armados” atractivos para los sueltos. Pero no sirve, no alcanza.
Se terminaron los tiempos de la contemplación. La artillería del enemigo ya comenzó a ablandar el terreno. Lo hace desde los diarios, radios y demás medios. Allí está el centro de gravedad de esta batalla. Tenemos que construir las trincheras de Curupaytí. Que cañoneen, pero fortifiquemosnos para que nuestra tropa quede indemne. Nuestra fuerza va desde el pobrerío hasta el funcionariado de los municipios conurbanos, las redes de los territorios y las corporaciones de las profesiones liberales. Ahí hay que construir la línea de defensa. Las armas son ideológicas. Son el esclarecimiento, la contrainformación, la propaganda negra.
Hay que aprovechar esa densa trama. Hay que hacerlo “donde se pueda, cuando se pueda”, no hay que esperar que nos llamen desde algún despacho, no hay que esperar que vengan a frotarnos nuestras vanidades.


Ciriaco:
Retribuyo su visita para felicitarlo y decirle que lo acompaño en su patriada. Y le dejo algo que no es mío sino de mi amigo Manolo en una respuesta a Mariano el chacarero, para que nos vayamos dando una idea del post-kirchnerismo realmente existente:
“Si el reclamo es sólo Socioeconómico no hay ningún problema en escuchar y tratar de llegar a un acuerdo.
Ahora, si lo que se busca es el cambio de Régimen, vayan decidiendo a quiénes proponen como reemplazo.
No sea que nos encontremos a Cavallo como ministro de Economía y a Patti en Interior.
Porque los rumores hablan de Seguridad Jurídica, Monsanto; apertura indiscriminada a las inversiones financieras en todos los ámbitos, pooles súper gigantes.
Dejar caer el dólar hasta su equilibrio, privatizar el Nación y el BPBA.
Aplicar a rajatabla la eficiencia de escala, modernizar el sistema impositivo mediante su “concesión”.
Abrir a los “inversionistas globalizados” el desarrollo de las Tierras Fiscales, disminuir los impuestos laborales.
Disciplinar e higienizar el Espacio Publico.
Y la lista sigue.”
http://deshonestidadintelectual.blogspot.com/2008/04/cul-es-el-sentido-estratgico-del-paso.html
Un abrazo.
Gracias por la visita Rafa. Y sí, pensar en abstracto el poskirchnerismo nos desvía un poco mucho del juego de fuerzas realmente en disputa. Diría un compañero, “si al gobierno le va mal, no puede ser que a nosotros nos vaya bien”. Vale decir, no hay organización política popular que pueda pensar su destino desligado del destino de este inesperado experimento kirchnerista.
Ah, veo que está con todo Ciriaco. Es bueno el post. No concuerdo exactamente pero la verdad, no sé muy bien por qué.
Saludos
Bienvenido por acá Don Escriba. La reflexión no apuntaba precisamente hacia sus dichos, valga decirlo, sino a la idea del “poskirchnerismo posible”.
Es crudo el análisis, y yo sentí lo mismo que el escriba, “no sé porqué no termino de concordar”. ¿Será que choca con los deseos? ¿O que ese mismo análisis, a fines del 2002, podía pensarse como sucesorio del post duhaldismo y no se dio?
Porque el post kirchnerismo tendrá que provocar una ruptura, un quiebre con el tinglado kirchnerista. Y sí, es probable que ese quiebre se de sobre el armado “de izquierda” del kirchnerismo, que es débil, pero sería un quiebre simbólicamente importante para el pejotismo realmente existente.
Saludos.