Hay un lugar [24.10.2009]

 

Camino

Hay un lugar, cuadradito del almanaque
Donde están todos los días dolidos y abolidos
Todos los sábados y domingos de sol en soledad
Las tardes sin ocaso sin nadie que esperara
Están las noches de manos sueltas y vacías
Y todas las mañanas de silencio sepulcral

Hay un lugar desparramado entre los basurales
Donde están todas las flores que nadie regaló
Toda la yerba seca de los mates que se enfriaron
Los restos de todos los almuerzos comidos en un plato
Están hechos un bollo los poemas despreciados
Y está toda esa ropa que la mudanza se olvidó

Hay un lugar en medio del aire quieto
Donde están todas las miradas que no se sostuvieron
Todas las palabras esas que no quisieron ser oídas
El sonido de todos los besos olvidados
Están los silencios implacables e impiadosos
Y están todas las risas ya imposibles de reír

Hay un lugar en algún lugar del agua
Donde están todas las lágrimas que nunca se secaron
Todas las gotas de todos los sudores lustrosos del deseo
Las aguas que jamás debieron ser bebidas
Está la humedad de los besos más feroces
Y están todas las lluvias caminadas de la mano

Hay un lugar, un lugar encerrado en el fondo de las cosas
Donde están todos los objetos perdidos y ordenados
Todos los objetos con nombres y apellidos
Las etiquetas con moño y los envoltorios arrugados
Están todos los pedazos que componen un recuerdo
Y está ese nombre y tantos sin fin depositados

Publicado en on Noviembre 9, 2009 at 11:51 pm Dejar un comentario

3 sueños

Hoy elucubramos tres sueños, tres escenarios, tres ficciones, alegorías, metáforas.

Bah, me parece que fueron tres, o quizá tengo en memoria las tres que más me gustaron.

Una es puramente mía, y la vengo vendiendo hace bastante (un mes?).

Todos sabemos que el Capitán Ahab, capitán del barco ballenero Pecquod, estaba colifa con que quería atrapar a Moby Dick, la Gran Ballena. El libro me aburrió (cuando tenía 15 años), la peli, vieja peli, con Gregory Peck en el personaje del Conductor Empecinado, es densamente dramática.

La ví hace años, muchos que ya no recuerdo cuántos. Eso es una peli con densidad dramática. Tenés grabadas escenas, tenés grabada una marca de lo que sugería / expresaba / etc. Moby Dick, está por ahí en internel para bajar. Gugleen, véanla.

En el sueño, sueño con la casi última escena de la peli. El Capitán Ahab queda arriba, en el lomo de la ballena, enredado entre las cuerdas de tantos arpones que lleva clavados el animal (sin que nadie pudiera haberla atrapado jamás). Entre ellos el arpón del Capitán Ahab. Y la ballena lo arrastra, los arrastra a todos. Finalmente sucumbe sólo el Capitán, los marineros se salvan en el bote y se toman el olivo en el Pecquod, antes de ver por última vez el grueso cuerpo de Moby Dick emergiendo con el Capitán Ahab atrapado y el rostro desencajado, desorbitado, fuera de sí. Así más o menos es en la peli.

Pero en mi sueño es distinto. El bote queda atado a la cuerda del arpón, y también el Pecquod. Y Ahab al lomo de la ballena. Y ella los arrastra. En la peli soy un marinero más del Pecquod. La ballena nos arrastra, nos sumerge, nos hunde. Todo por seguirlo al Capitán Ahab hasta el último confín de su obsesión. Mi sueño termina así, mientras nos hundimos, mientras los espumarajos de las olas nos devoran, los marineros del Pecquod espantados, pero sin posibilidad alguna de torcer nuestro destino… nos vamos cantando la marchita.

Segundo sueño. Un cortejo fúnebre lleva un ataúd por la calle. Barones y Caciques son los portadores, disputándose las manijas de bronce. Y héte aquí que sucede algo notable. Lo impensado: no lo acompañan sólo hasta la puerta del cementerio, entran al camposanto con paso firme, decidido. Llegan hasta la tumba abierta en la tierra negra. Y vuelve a suceder el absurdo, lo ilógico. Dejan el ataúd en el piso, y uno a uno los Barones y Caciques se arrojan de cabeza dentro de la tumba. Hasta que sólo queda la soledad del camposanto y un sepulturero que cierra sus verjas de hierro. El hombre del ataúd ríe para sus adentro. Afuera hay fiesta en las calles del centro del pueblo.

Tercer sueño. Una conferencia de prensa. El orador habla, profiere, establece, define, convoca. Por detrás de él sentados en el estrado hay un montón de tipos de torvo semblante. No quieren estar ahí. Miran para otro lado. Ocultan sus rostros tras los pocillos de café. No quieren estar ahí. El orador culmina su alocución y se levanta. Un amanuense le alcanza una manguera de extraño aspecto, como las que usaban (en la peli) los bomberos de Farenheit 451. El orador se levanta, toma la manguera, apunta a los tipos sentados detrás de él y los rocía de fuego, de la manguera salen enloquecidas llamaradas. Los tipos comienzan a arder y, como si nada, se levantan de las sillas para sentarse en el piso, ya enteramente en llamas, cruzar las piernas, los codos en las rodillas y prietas las yemas de los dedos, a lo bonzo. El orador finalmente apunta la manguera hacia él mismo y se suma a la hoguera.

Tres sueños. Agitados, ambiguos e inquietantes.

Me despierto sobresaltado, y ahí recuerdo todo lo que hemos discutido sobre los proyectos de reforma polítca, y su consiguiente arquitectura electoral.

Los espectros de los sueños se disipan. Estoy más tranquilo.

Es posible que no salga todo mal.

Publicado en on Noviembre 7, 2009 at 5:12 am Comentarios (4)

Pizzería de San Telmo

Pongamos que acabo de llegar desde San Telmo, que estuve de tertulia con amigos y compañeros del mundo blogueril.

Pongamos que hablamos de muchas cosas, pocas –acaso alguna- de en serio.

Pongamos que la pizza estaba buena, pero mucho mejor estaba el sánguche de crudo y queso que me había comido un rato antes en un barcito de ahí a la vuelta.

Pongamos que el encuentro fue entretenido, como siempre, y al final, como siempre, con gusto a poco.

Pongamos que tuvimos el tupé de enrostrarle a Andrés el Viejo la posesión cierto libro –arcano incunable- que él sólo supo ver en fotocopia.

Pongamos que la nochecita en la Babilonia estuvo buena.

Pero ya volvimos. Y es hora de acordarse. Ups, de todo lo que uno dijo, escuchó y abonó.

Y larga fue la conversa sobre Milagros Salas, sobre Jujuy, sobre las Orgas Sociales, sobre su lógica, y a veces ilógica, manera de desarrollarse y los objetivos que explícita o fácticamente se proponen.

Y banco a Milagros, más vale (calma comisarios políticos del nac&popismo). Banco a Milagros, pongamos, ante la temporada de cacería del piquetero que proponen los villanos de esta película. Banco a Milagros, como banco a Emilio ante la opereta que le hicieron, como se banca a cualquiera que por los mil caminos posibles expresa y representa a los más desposeídos y olvidados de esta tierra, cuando precisamente, los poderosos y villanos de esta tierra los demonizan y sindican como causa de todos los males y de toda violencia.

Ahí sí, macho, a bancar.

Lo cual no quita que…

(Hmmm… sí, suena como un pero. Porque es un pero)

Lo cual no quita que no se deba y se pueda tener una mirada, digamos, crítica sobre las OOSS.

Importa desde dónde, por supuesto,

No como escuché hace poco proferir, desde un presunta altura académica y progre, que las Orgas se transformaron en “cazadoras de subsidios” (¿cuando se transformaron? ¿qué eran antes?).

Decir, desde lo político, imagino.

Desde cierta identificación. Desde el haber sido –en mucho o poco- parte de ese proceso.

Entonces. Lo que es difícil de comprender es una Orga tan maximalista e intransigente con el gobierno local, y a la vez tan alineada con el gobierno nacional.

Dificil entender que una orga social -no roja- no se plantee el desafío de integrarse a la gobernabilidad, desde la gestión pública, desde lo local. De ser “parte de la solución”.

Difícil entrarle al entuerto ése.

Sí, pibe, hay que debatir estas cosas. Hay que bancarse ponerlas en cuestión.

Hay que bancarse los deditos recusatorios de los comisarios ideológicos.

Porque en esta historia no tenemos ballotage.

No va a haber una segunda vuelta donde, esta vez sí, hagamos las cosas bien corrigiendo todas las trapisondas cometidas.

Cuando venga la crítica, será porque el ciclo se haya cerrado.

Y guay de esa crítica.

Va a ser la de las armas.

Nooo… figuradamente, claro, claro, no digo que vayan a venir las águilas negras. Estoy hablando de la virtualidad de que el 2011 cierre con una administración nacional, pongamos, poco tolerante con las Orgas, poco predispuesta a la transferencia de recursos y a la cogestión de esos recursos.

Todo eso de lo que no se hizo balance y memoria, seguramente va a ser magnificado en negativo.

No se agota con estas torpes líneas, seguro.

Ni siquiera le entran a la cuestión.

Estas líneas tan sólo trataban de reseñar que, en una grata noche de San Telmo, aprendí bastante de estas cosas.

 

Publicado en on Noviembre 6, 2009 at 4:11 am Dejar un comentario
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Había una vez un Blog…

… que pretendí que tuviera vida. Pero ya ves, nene, no siempre se puede, a veces los mejores proyectos quedan en la nada. Y eso que éste, no digo mejor, pero ya decir proyecto era decir mucho.

Así que quedó ahí, medio muerto, por suerte on-line. La vida, las cosas, el tiempo, y todas esas cosas que le gustan decir a José Narosky en aforismos cursis, hicieron que escribiera mucho, de otras muchas cosas, y en otros lugares. Lugares laborales, militantes, lugares de nada especial, otros lugares de internél también (sí PBTA, vos que me conocés sabés de qué estoy hablando).

Pero que las ganas estaban ahí, sí que estaban. ¿Ganas de qué? ¿Ganas de escribir “algo” y ponerlo en la interné? Bueno, más que eso. Como nos enseñó Feinmann José-Pablo “cualquier pelotudo tiene un blog”. Así que si por eso era no íba a cambiar el mundo (tampoco lo vamos a cambiar con las gansadas escritas acá, si acaso el mundo se puede cambiar, ilusos chiquitines).

La cuestión era un poco más sutil. Es como escribí en ése primer post de esta “Mazorca”, era el hastío de las buenas formas. Del debate circunspecto y especioso de los politólogos y sociólogos y todoesoólogos. Oh, una ironía acá! Oh, una alusión elíptica por allí! “Ohohoh, profesor, muy bien lo que acota Usted allí”, “faltaba más licenciado”, “por favor, el merecimiento es suyo”. En fin, ¿se entiende?

Y como dicen por ahí, “salir del closet”, o menos castizo “salir del placard”. No pavito, no me hice puto, guardá el chiste fácil que acá se habla de cosas serias (!?). Hay un mundo de anonimato en la cosa de internel y de los Blós que, digámoslo de una vez, llega un momento que pudre, que llena las pelotas, el simulacro, las idnentidades impostadas…

Psé, sisisí tooodas las indentidades sooon… Bú, obvio, sarasa. Hablo de las particular y abstraída impostación del anonimato blogueril.

Porque lo otro, es decir, esto, salir del placard, poner la caripela, no es moco de pavo, no que no, seguro.

Y es un buen argumento a favor del anonimato pseudonimado (!): hay tal pero tal cantidad de gente colifa dando vuelta por internel, tal pero tal cantidad de gente que pone demasiado en la -llamémosle- comunidad virtual que en torno de sí se construye, que prudentemente resulta conveniente preservarse del vulnerable flanco resultante de exhibir la propia identidad. Más si cuestiones laborales, personales, familiares, etc. Más si uno no está “buscando la vida que en la vida no tiene” en internel. Entonces, tá bien. El anonimato pseudonimado otorga esa libertad. Y también otra, la de decir cualquier disparate infundado -o muy débilmente fundado- con tono de catedrático de Salamanca; la de sostener opiniones extremadas que ni en una reunión de amigos se animaría a decir. Velo, máscara, todo eso.

Lo voy a decir también. Siempre me dió una feroz envidia (sana, che) esa increíble capacidad casi de escritura “automática” de algunos amigazos de por ahí. Es decir, de escribir sin tanto condicionamiento silogístico, sin tanta aparatosidad argumentativa, comentario al pie, referencia bibliográfica, sin esa agobiante necesidad de estólida solidez. Claro, si uno escribe sobre el spin del electrón y pretende que le crean hay que explicar y argumentar.  Porque ahí hay oootra cosilla más: la especialización, aburrirse de esa “seriedad” -dada por la temática- y del declive hacia lo monocorde. Un día querés poner un video de Mongo Flores haciendo la vertical en una hamaca paraguaya y hay un gap en que uno se pregunta “che, pero… da?”. Y en ése momento lo que pudo ser un espacio de expresión personal (política, estética, lo que fuera) se transformó y te condiciona. Al fin, aburre. Y si por un omento uno se la cree, que tiene algo así como un “deber ser” hacia sus lectores con respecto al “contenido” y la “calidad” de lo que se publica… fuuu… tamos mal, muy mal.

Así que bueno, a la mierda todo. Ya no preocuparse por cómo quedó el interlineado, que tal link, que “qué me van a decir si pongo aquello”. La verdad que últimamente me estaba enganchando más con el féisbu, esa cosa rara, de micropost y enlaces a loquesea.

Y nomás fue que tenía este blog guardadito, con algunos ensayos de diatribas y petardeos -a esta altura medio oxidados- de los cuales me hago entero cargo. Porque de eso se trata, si un día me levanto con ganas de hacer una defensa del Compañero Firmenich -¡fijáte vos, dijo “compañero”!- capaz que si estoy inspirado lo hago y todo, eh!

Casualmente el medio seudónimo que le había puesto concide con las iniciales de mi nombre y apellido (no pierdas tiempo hipotetizando, si me tenés en féisbu desde ahí linkeo hacia acá, y listo).

¿Leerá alguien todo esto, y lo que aquí caiga? Ni idea, la verdá, me nefrega. Con que a algún amigo le parezca interesante algo de vez en cuando ya está.

Oh, ¿y la estética revisionista de este Blog? Me cabe. Alguna vez me dijeron “che, ¡pero vos sos medio facho!”, a lo que humilde y cordialmente respondí “mmm… puede ser, ¡pero moderado!”.

¿Y ése algún “otro yo” que por algún lado ha andado vueltas? Ni cargo que me hago, que le vaya bien, Dios dirá, no pregunten, porque diré que no sé nada.

He dicho.

Publicado en on Noviembre 5, 2009 at 2:13 am Comentarios (2)
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Corcovos pejotistas

La delegación representativa de la Sociedad Popular logró a duras penas ingresar a la Cancha de Almagro. Nuestra primera reflexión fue sobre cómo a alguien medianamente sensato puede habérsele ocurrido hacer tamaño acto en ese lugar. Una ratonera. Sólo un estrecho acceso al campo, callejuelas entreveradas. Todo servido para lo que vino.

Y lo que vino fue una provocación explícita y evidente. Los medios podrán haber representado la escaramuza como un choque River-Boca, Camioneros vs. Uocra. Rivalidades (?) sindicales irresueltas, la ineludible tendencia del peronismo a disputar las cosas a los palos. En fin.

Lo que se vio fue, como decíamos, una provocación, de manual. Unos gurkhas con identificaciones de una seccional de la Uocra, de la nada, empiezan a cascotear a toda una tribuna repleta de camioneros. Los tipos, hay que decirlo, se la bancaron estoicos, como una falange macedónica, mientras le llovían palos, piedras y botellas. Claramente tenían la directiva de no responder. No obstante los gurkhas siguieron y siguieron, incansables, impertérritos.

El campo comenzaba a vaciarse. Lo que despuntaba como fiesta peronista empezaba a desgranarse. Preservando la integridad de la gente, numerosos contingentes enfilaban para la salida. Memoria aún fresca del grotesco de San Vicente, nadie quería quedar en la línea de fuego.

En esos momentos recordaba los lamentos progresistas por el hecho de que Néstor Kirchner se “recostara” en el PJ. Como si el Partido Justicialista fuese una suerte de lecho de edredones mullidos donde alguien decida ir y “recostarse”!!!

Porque los varios sentidos que tiene el acceso de Kirchner a la presidencia del PJ, y la determinación de la composición de su conducción, no es precisamente un “recostarse”.

Kirchner a la cabeza del Partido clausura la posibilidad de la emergencia de una corriente opositora desde dentro del mismo, y que copen su representación. Los peronistas opositores deberán ir por fuera, y encontrarán el corral cerrado para meter cuña. O deberán disputarle la conducción partidaria, opción por ahora inviable.

Kirchner ata el Partido al Gobierno. Este Gobierno es ahora, también el Gobierno del Partido Justicialista. El destino del Partido está soldado al destino del Gobierno. Dicho en jerga: si hay una crisis que se lleve puesto al Gobierno, se lleva puesto también cualquier opción de recambio justicialista alla Duhalde 2002. No es una certeza claro, más bien una apuesta.

Los disturbios mostraron disconformidad. Las ortodoxias supervivientes corcovean. No se bancan el ‘nuevo rostro’ impuesto por Kirchner al Partido.

Pero la progresía bate el parche con que Kirchner se ‘pejotiza’. Como si ‘pejotizarse’ fuera tan fácil, y gratis.

Publicado en on Mayo 16, 2008 at 6:15 pm Dejar un comentario
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Convocatoria

Después de la experiencia siniestra que tuvo el Compañero Juan Puthod, ya han aparecido los idiotas que, al igual que ocurrió con Gerez, empiezan a cacarear las imbecilidades más brutas sobre conspiraciones y escenificaciones. Es de no creer, como si alguien que vivió la experiencia de ser secuestrado y torturado pudiera siquiera concebir un simulacro de tal cosa con fines cualesquiera. La cosecha de imbéciles no acaba nunca.

En homenaje al Compañero, y sincera contribución al homenaje que venía caminando recuperamos del olvido estas líneas que transcribimos a continuación:

CONVOCATORIA

Convoco a los que todos los días
se levantan y salen a yugarla
por migajas que no alcanzan,
a que se rebelen.
Convoco a los que todos los días
vacilan en ir o no ir
al templo que envejece los corazones.
Convoco a los que caminan sin rumbo
en una tarde cualquiera,
buscando una razón.
Convoco a los pacíficos
que no están cumpliendo con su deber
a pesar de sus buenas intenciones.
Convoco a los que no comen lo suficiente
ni se abrigan lo necesario
y tienen sed torrencial.
Convoco a los pequeños de ambiciones
que dejan a los demás
ambicionar más de la cuenta.
Los convoco a dar vuelta el pulóver,
a pegarle al prepotente y a escupir en la cara
a los que no han sido convocados.
Los convoco a romper lo que no sirve,
a perpetrar los robos necesarios,
y a recuperar lo perdido.
Los convoco a cagarse en el miedo
y patear las puertas donde
encerrados están los condenados.
Los convoco a abrir las cárceles
a ventilar las tumbas y a levantar
las calaveras de los hermanos
heridos de muerte.
Los convoco a abrazarse en las plazas del país,
a escribir los muros,
y a fusilar a los fusiladores.
Los convoco a no atar nada,
sino a despedazar las cadenas.
Los convoco a agitar banderas y colores
y correr liberados por las calles
y por los campos húmedos de rocío.
Los convoco a ser sinceros,
a putear a los hijos de puta,
a desobedecer al tirano,
a amar sin límites y a odiar.
Y si, a ésa convocatoria
por impolítica no concurre nadie,
¡Mala leche!
Quedan entonces convocados
al entierro de la vida
del que tuvo ésta pésima idea.
Sí a ésta convocatoria vienen algunos,
pero no todos los convocados,
no importa,
en la próxima seremos más.
Y, si a ésta convocatoria,
vienen todos los convocados,
la cordura habrá invadido en Revolución
nuestro país para siempre.

Eduardo “Carlón” Pereyra Rossi

Publicado en on Mayo 6, 2008 at 12:48 pm Dejar un comentario
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Zafamos

Zafamos una vez más de las operaciones. Zafamos una vez más de los lobos y los lobbies pro ajuste. Zafamos de Melconián, de Blejer y de otros bichos. Zafamos de la tercerización de la gestión económica. Eso mismo, la resistencia a delegar -regalar- la gestión económica es uno de los principales hallazgos y méritos del actual proceso político.

Recordemos: recién en 2005 se fue Lavagna del Ministerio de Economía. Recién desde 2005 la conducción económica se alineó con la Conducción Política.

Zafamos de los ajustadores y enfriadores de la economía. Zafamos de los recesivos vocacionales.

Los que aconsejaban al gobierno nacional que se suicidara implementando políticas contractivas se mandaron a guardar.

Lousteau no se fue por la torpe formulita de las retenciones móviles. Se fue por querer hacer un juego propio, por hacerse vocero de los ajustadores. De funcionario de una gestión pasó a ser funcional a intereses ajenos. Por eso se fue.

Enhorabuena.

A la Sociedad Popular no le caía mal el muchacho. Joven, con trecho por delante, con hambre de gloria, y estómago para deglutir los sinsabores -insoslayables- de ser ejecutor de una política que él no construyó, parecía aportar saber técnico y vocación innovadora. Podría haber sido un buen oficial de línea, pero se la creyó y quiso disputar un lugar en el Estado Mayor. Gran error. La jerarquía no se disputa. A los jefes se los persuade, con paciencia si es que se cree tener una razón valedera, con humildad porque la responsabilidad por el todo les cabe a los superiores.

Cuándo los economistas caerán en la cuenta de que no son iluminados?

Pueden aportar mucho, avanzar en el terreno de las ideas y propuestas, señalar orientaciones. Pero no conducir. La conducción es política. Cuando conducen los “Consejos de los Sabios”, se ha visto, vamos al desastre.

Mientras tanto los liberales -progresistas y de los otros- creen seguir descontando el tiempo para el zarpazo.

La nueva conducción partidaria es una garantía de estabilidad. Amplía -de hecho- el dispositivo.

Qué miopes que son los progresistas “críticos” del actual proceso!

Quieren aplaudir los goles propios, pero cuando la cancha se embarra y la barra contraria amenaza en la salida quieren estar en casita viéndola por tele. No están dispuestos a aguantar los trapos. No les gusta el PJ, lo ven como un desvío (de qué???). Quieren que se ensucien otros, ellos no. También se creen iluminados, los auténticos, los puros, la conciencia moral del proceso político.

Creen que si la estantería se cae van a poder conformar una continuidad “progresista”, es decir, sin intendentes conurbanos, sin gremios moyanistas, sin D’Elía, sin Organizaciones Sociales de anclaje territorial, sin Bloques de Diputados encuadrados. Aún creen que se puede construir poder de la nada y en el aire, que la pureza de las convicciones y la posesión de la verdad es suficiente para que la realidad se acomode a los deseos.

Hay que montar una fábrica de persuasión, necesitamos toneladas de ella.

Por ahora zafamos.

Publicado en on Abril 28, 2008 at 2:59 pm Comentarios (1)
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¿Quién discute el post kirchnerismo?

Leemos habitualmente al Escriba, en su -ya tradicional blog- vidabinaria, y ahora en artepolitica. Dice que se trata de discutir el post-kirchnerismo. Claro que desde una mirada superadora. “Progresista”, por llamarle de alguna manera. Con la mirada puesta en avanzar en lo que no avanzó, completar lo que se viene quedando a medias. Avanzar.

Muy lindo. Pero la Sociedad Popular viene registrando, como ayer señalábamos, que el post-kirchnerismo se está discutiendo en otro lado. Y con un contenido mucho, pero mucho menos lírico.

El post-kirchnerismo realmente existente será el duhaldismo resurrecto, con algunos aderezos menemistas a precio de saldo. No necesariamente con las presencias in corpore de los mentados. Sí su contenido.

El post-kirchnerismo no será ni progresista ni de centroizquierda. Cómo podría serlo? Desde qué lugar? Dónde está la fuerza en germen y organización que lo sustituya? Quién podrá amalgamar el liderazgo y la capacidad de alinear la gestión heredada? Quién y desde dónde va a alinear al PJ dentro de un proyecto que exceda al duhaldismo-techint?

Desde un cenáculo de debates? Por favor!

Si la potencia que tuvo el kirchnerismo hasta ahora fue de amplificar su presencia en el arco ideológico, de modo de sentar en la misma tribuna a Hebe y a Curto, de modo de que a la izquierda lo único que quedase fuera el trosco-maoísmo, y a la derecha el liberalismo conservador -por muchos que se esfuerze Macri en populizarse-.

Quién va a sustituir esa red de gobernabilidad que le permitió batallar con los poderes fácticos con quienes confrontó? Quién le va a poder sumar más para “avanzar”? Libres del Sur mas los restos diaspóricos del Frente Grande? Los que están por conveniencia se van a ir a rendir pleitesía al neo pejotismo que se insisnuó con el conflicto ruralista, no van a ir a sumar a un post-kirchnerismo “piola”.

El post-kirchnerismo está dentro, bien adentro, del kirchnerismo. Que tiene bastante porquería, por supuesto, ya lo sabemos. Y mucha de esa porquería en buena hora que esté adentro. En buena hora que todavía no tiene un atractivo por afuera.

En el conflicto con los ruralistas se empezó a decantar, a hacer visibles las apoyaturas. No estuvieron todos en la plaza. El que fue lo habrá visto por sí mismo. Y esa ausencia no se suple con todos los “sueltos” que fueron, aún cuando se los pueda organizar y contener.

Puede ser simpático sentarse a delinear miradas “críticas” sobre el gobierno, quejarse de lo estrecho de su dispositivo político, la carencia de “armados” atractivos para los sueltos. Pero no sirve, no alcanza.

Se terminaron los tiempos de la contemplación. La artillería del enemigo ya comenzó a ablandar el terreno. Lo hace desde los diarios, radios y demás medios. Allí está el centro de gravedad de esta batalla. Tenemos que construir las trincheras de Curupaytí. Que cañoneen, pero fortifiquemosnos para que nuestra tropa quede indemne. Nuestra fuerza va desde el pobrerío hasta el funcionariado de los municipios conurbanos, las redes de los territorios y las corporaciones de las profesiones liberales. Ahí hay que construir la línea de defensa. Las armas son ideológicas. Son el esclarecimiento, la contrainformación, la propaganda negra.

Hay que aprovechar esa densa trama. Hay que hacerlo “donde se pueda, cuando se pueda”,  no hay que esperar que nos llamen desde algún despacho, no hay que esperar que vengan a frotarnos nuestras vanidades.

Publicado en on Abril 24, 2008 at 12:27 pm Comentarios (5)
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Abren el paraguas

El Martes conversábamos con el compañero dirigente intermedio. Esforzado caminador de su distrito. De hace años. Peleando durante mucho tiempo con la hegemonía local. Tuvo la dignidad de no ser ni hacerse nunca menemista. La peleó desde afuera. Y la cobraba afuera, claro, porque lo suyo valía.

Al final, cerró con el cacique. Y sí. Qué tenía que hacer si no? Poner el cuerpo para que lo hicieran pomada en cada interna? Avanzar quijotescamente aunque se le fueran cayendo los pedazos, hábilmente cooptados por los del cacique?

Los tiempos fueron cambiando, como los de la Argentina. Y las cosas lo fueron llevando al lugar ultraK.

El Martes charlábamos, entonces. Me formuló sumarísimamente su propuesta de salida de la emergencia.

Entregar. Así nomás.

Entregar a Alberto, y ponerlo a Reutemann.

Entregar a Moreno.

Entregar y entregar.

Más que Néstor presida el PJ, que el PJ presida el Gobierno.

Transar con los poderes fácticos. Muchos de los cuales -según el compagni- fueron conjurados por el Gobierno, con sus errores y torpezas.

La Sociedad Popular Restauradora considera, sin ahondar demasiado en el análisis, que ese camino lleva derechito a discutir una candidatura retardataria para el 2011.

Chau kirchnerismo. Se propondría un Reutemann, un De la Sota (por ejemplo, no mide, pero expresa). Por qué no un Capitanich (jóven, vivo, blanco).

Un duhaldismo reciclado.

Ya lo están discutiendo: el post-kirchnerismo.

Como nuestro amigo y compagni, el dirigente intermedio.

No se les puede achacar deslealtad, ni acaso traición.

Es su éthos.

Fueron parte de la resistencia ortodoxa al menemismo. Pero no van más allá.

No se pueden abrir tantos frentes al mismo tiempo, dicen.

Tienen miedo, de jugarse demasiado, que salga mal y el peronismo tenga un descalabro.

No se trata de salir a marcar vacilantes. No. La cosa es cómo contenerlos. Cómo persuadirlos.

Lo mismo que al progresismo boludo.

La columna vertebral del proceso viene enflaquecida.

Hay que apurar el rastrillo, rejuntar lo que se pueda.

La sedición de los rurales tuvo algo de positivo.

Muchos contemplativos vieron la sombra de los espectros. Y quedaron conmovidos. Eso asusta, pero también puede movilizar.

Hay que salir a juntarlos. No alcanza, pero suma.

El tiempo corre.

Publicado en on Abril 23, 2008 at 3:38 pm Comentarios (2)
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Bienvenido

Bien… primera intervención en esta interfaz.

Arrancamos, preñados de preguntas, de inquisiciones y de diatribas.

Esperamos parir a diario. Provocar las reacciones virulentas que nos gusta contemplar.

Esperamos ser objeto de la intolerancia de los democrat liberals. Ellos… tan bienpensantes.

Esperamos ser objeto del rechazo asqueado de los Ellos, los conservatives, los bartolistas, los auténticos guanacos.

Responderemos con más diatribas. Cinco por cada una.

Siempre a mano el alambre de fardo.

Y la leña.

Estamos aburridos de las buenas maneras.

Estamos aburridos del respeto a las formas.

Estamos aburridos de ser contestados con bajezas mononeuronales.

Recobramos del olvido a nuestro prócer, Ciriaco Cuitiño.

Somos nacionalistas, rabiosos.

Somos peronistas, incorregibles.

Somos patoteros.

Somos telúricos, anti posmodernos.

Creemos en la inspiración de la sangre y el suelo.

Vamos a escribir de políticas e ideologías.

Lo decimos claramente, para que nadie se confunda, lo hacemos explícito, para que no nos vengan con estupideces e ironías: bancamos al gobierno nacional.

Nos quieren acusar de oficialistas? Lo somos.

Nos quieren acusar de que nos tiran unos mangos desde algún despacho oficial? Ojalá! Bienvenidos serían.

Nos quieren acusar de porteñitos K? Error. Somos conurbano. Bonaerenses.

Por si no quedó claro. Somos Mazorca.

Bancamos todo lo feo e impresentable.

Bancamos a D’Elía y a los intendentes.

Bancamos a Moyano y a la CGT.

No le hacemos asco a nada.

Bienvenidos

Publicado en on Abril 22, 2008 at 7:47 pm Dejar un comentario
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